La idea es buscar una solución de raíz a los accidentes y conflictos que se viven a diario en las calles. Según expertos, la educación desde niños sería la clave para remediar esto.

 

Publicación: www.revistapedalea.com (http://revistapedalea.com/?p=2591)

Por: Natalia Bobadilla

Fotos: Víctor Rojas 

 

 

 

Salir, ponerse el casco (¡siempre!) y subirse a la bici. Parecen ser las acciones básicas para ser un ciclista más, pero, al parecer no son suficientes. Los problemas en la convivencia con automovilistas y peatones ponen en evidencia que no basta con pedalear. Pero, ¿quién enseña a circular correctamente en la calle y cuáles son sus derechos y deberes andando arriba de una bicicleta? Más allá de que algún adulto que te ayude a dejar las rueditas, no hay mucha más formación e instrucción.

 

Según datos de la Organización Mundial de Salud, cada año, “los accidentes de tránsito causan la muerte de aproximadamente 1,24 millones de personas en todo el mundo”. La mitad de esta cifra, corresponde a “usuarios vulnerables de la vía pública, es decir, peatones, ciclistas y motociclistas”.

f1-web

Ante esta necesidad, han surgido desde organizaciones ciudadanas iniciativas orientadas a un ítem que debería ser obligatorio -si es que se tuviese que optar a tener una licencia de ciclista-: la educación vial.

 

Mauricio Capitani, ingeniero de proyectos, colaborador de Movimiento Furiosos Ciclistas / Happyciclistas y fundador de #MueveteStgo, detectó esta necesidad en la comunidad del colegio Pedro de Valdivia Providencia, al cual asisten sus hijos. Así en 2012 se comenzó a implementar un programa de educación vial. “Qué mejor que utilizar la bicicleta para aportar o buscar un cambio cultural, un vínculo con la comunidad y un progreso en los alumnos, entendiendo lo importante de desarrollarse hacia el logro de ser individuos respetuosos, tolerantes, preocupados por su entorno y comunidad. La bicicleta rescata todos esos valores ciudadanos, impregna a los niños de sus derechos, deberes y les da la una visión más integral de cómo vivir y moverse a una escala más equilibrada”, explica.

f3-web

 

De esta forma desarrollaron una serie de actividades. La primera fue llevar como expositores a distintos actores sociales del mundo de las organizaciones de activismo de la bicicleta para hablar ante los alumnos del colegio sobre sus visiones de lo importante que es moverse en bicicleta por la ciudad. Además se complementó con actividades como bicijugueras, demostraciones de freestyle, entre otras. Luego se realizó “Por un año sin rueditas”, “una escuelita de educación vial para niños de prebásica y básica hasta Cuarto Básico, donde aprendieron a moverse en bicicleta sin ruedas laterales junto a sus padres más lo importante que es el respeto en el espacio público y algunas normas básicas de transito”. Para finalizar, cierran con una gran cicletada familiar por las calles de la comuna.

 

¿Los resultados? “Han sido paulatinos y graduales lo más importante de todo esto es que los temas e inquietudes se lograron instalar en el profesorado, en la dirección y en toda la comunidad escolar lo que se reflejó en un incrementó el número de alumnos que asisten a diario en bicicletas, apoderados que van a dejar a sus hijos de igual manera y profesores que acuden a su trabajo también en bici y no en auto como antes. Además se instauró El mes de la movilidad sustentable todos los años desde el 2012 y otra sede del colegio, en comuna de Peñalolén, se ha sumado con estas actividades”, explica Capitani. “Nuestra idea es que el próximo año, la educación vial pueda gradualmente entrar a la malla oficial de actividades curriculares formales, algo que es mi aspiración como padre y activista de la revolución pedalera en Santiago”, añade.

f2-web

Otra exitosa experiencia es la que está llevando a cabo Fundación Conciencia Vial con su programa “Transitando con Conciencia Vial”. “Esta iniciativa  es parte de una serie de programas educativos que como fundación hemos diseñado para incidir en la formación de hábitos seguros, de autocuidado y respeto, considerando que en el mundo y en particular en Chile, los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en niños de 0 a 14 años, y la segunda en adolescentes”, detalla Karina Muñoz, directora ejecutiva de la organización. “Promover hábitos, resulta más fácil de lograr si intervienes en edades tempranas, y además esto te permite hacer seguimiento de las acciones tomadas”, acota.

 

De esta forma, el programa contempla una intervención de nueve semanas de duración en colegios, para alumnos de primero y segundo básico. Un docente capacitado por la fundación junto con las profesoras de distintos establecimientos trabajan, en actividades breves, seis temáticas: vías y elementos, señalización básica, zonas de cruce, visibilidad, elementos de seguridad  autocuidado. El programa además incluye una actividad práctica en un parque vial, donde a través del juego de roles, los niños ponen en práctica lo visto en clases en una mini ciudad.

1459095_10151760955178603_1796179657_n-web

“Actualmente y gracias al financiamiento del Fondo de Fortalecimiento de las Organizaciones de Interés Público (de Segegob), el programa se está desarrollando en colegios municipalizados de Colina, Lampa y Temuco, beneficiando a 1.345 estudiantes. Existe además una muy buena disposición de los colegios y municipios en recibir e implementar este programa, que lo ven como una oportunidad para fortalecer a su comunidad en temas tan relevantes como la educación vial, que no es abordada por la educación formal”, explica Pamela Mora, directora de proyectos de la fundación.

 

 Las acciones de Gobierno

 

En 2013 el Ministerio de Educación lanzó junto a Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset) una guía de educación vial para enseñanza básica. Este año el subsecretario de Transportes, Cristián Bowen, declaró que se encontraban en conversaciones con el Mineduc para considerar la educación vial en los ramos de los colegios, pero en concreto no se aplica en todos los establecimientos.

 

Desde el Ministerio de Educación confirman que se está trabajando en el tema. “Estamos trabajando en cuatro líneas: difusión entre los docentes de las oportunidades que tienen las bases curriculares para abordar las materias de educación vial, incorporar en forma transversal la educación vial en las bases curriculares y programas de estudio en enseñanza media, elaboración y difusión de materiales sobre educación vial, como los Manuales, y la incorporación de la educación vial en la actualización del Plan Integral de Seguridad Escolar”, detalló Gonzalo Muñoz, jefe de la División de Educación General.

386831_10151034630608603_678105726_n-web

Si bien hay voluntad de iniciativas gubernamentales, en la práctica no se ve esto reflejado. Esto explica por qué surgen iniciativas como las del Colegio Pedro de Valdivia y de Fundación Conciencia Vial. “La verdad es que bastante tímidamente surgen algunas iniciativas desde el Gobierno que demoran demasiado en llevarse a cabo. Hubo este año una mesa de trabajo para la movilidad en donde aun no vemos avances considerables. Me da la impresión que hay más iniciativas desde los gobiernos comunales en relación a la educación vial y desarrollo de esto. Así, Providencia y Santiago tienen buenas iniciativas y planes pilotos en sus colegios emblemáticos y en la comuna con actividades de participación ciudadana”, plantea Capitani.

f4-web

Por su lado, Karina Muñoz, suma: “El Estado ha abordado la educación vial dentro de sus posibilidades presupuestarias. A través del Conaset, ha desarrollado acciones que buscan promover la educación de estas materias. Lamentablemente este organismo, desde su creación, se ha constituido como una comisión de ministros dependiente administrativamente del Ministerio de Transporte, lo cual no le da la suficiente autonomía ni los presupuestos necesarios para abordar el tema de forma más global (educación incluida) y constante en el tiempo. Ellos han trabajado directamente con el Ministerio de Educación, desarrollando materiales y guías para introducir estos temas en el currículum actual. Sin embargo, la implementación de esto resulta compleja por los costos asociados y la dedicación horaria necesaria”.

-Si bien lo ideal sería que la educación vial fuera incorporada en los colegios, ¿cómo se puede abordar con los adultos?

 

Capitani: Importante es que organizaciones empresariales privadas y públicas ya comiencen a desarrollar planes desde una RSE quizás, o tal como existen políticas de seguridad laboral internas para todos sus colaboradores, trabajadores (adultos) incorporen políticas de sustentabilidad ambiental y movilidad con énfasis en el comportamiento vial. Existen entidades expertas imparten cursos e inducciones. Es relevante elevar el nivel en la calidad de los exámenes teóricos, prácticos y aumentar las exigencias(dificultad) sumar mas prolijidad en los municipios para otorgar licencias de conducción de motorizados.

 

Muñoz: Hoy en día, tenemos mayores oportunidades de profundizar estos temas en la sociedad. Existe mayor interés en temas de movilidad, sustentabilidad del entorno y convivencia. Hoy en día se habla del tema. Esto es una oportunidad para influir en estos grupos de la sociedad. Lo principal en los adultos, es fomentar el sentido de comunidad y el respeto, a través de campañas educativas y de concientización, utilizando para ello medios masivos como redes sociales. Es importante que este tipo de campañas, involucren a las personas, interiorizándolas en los por qué del problema y la lógica asociada a los comportamientos que se busca fomentar, es decir, hacerlos entender cómo con nuestras acciones influimos en un bien mayor que es la movilidad segura.

Deja una respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

clear formSubmit